Poesía y Pensamiento...

Te comprendo...

Sabes perfectamente cuando estás equivocado, y qué difícil es poder encarar ese error delante de los demás. la derrota de tu corazón es casi siempre el mayo signo de la debilidad humana. ya no te sientes útil para el mundo. estas pensando en quitarte la vida y ser nada para nadie. cuestionas tanto tu manera de ser que ya no hayas a quién echarle la culpa de tus culpas, la pena de tus penas, la vergüenza de tus vergüenzas... sí te comprendo. ya no hay camino en esta disyuntiva que te permita salir glorioso. se ha acabado todo y estás en el vacío total. tu único refugio es ser parte de la nada.
¡Calma!
Nunca decidas nada cuando estés así. Nunca tomes decisiones equivocadas. Mente fría y corazón quieto darán siempre el mejor acierto. 

Perder el sentido de la vida no es el final, es una oportunidad para reencontrarle sentido a tu existencia.

Todos los seres humanos hemos llegado a este punto de la existencia en el cual ya no hayamos si ponernos a llorar, si gritar o correr o incluso si quitarnos la vida y dejar que todo pase rápido. pero nos falta valor, no para el suicidio. Eso es salida fácil. Nos falta valor para enfrentarnos a nosotros mismos.

La curiosidad se ha convertido en este mundo de hoy, en el pórtico de las adicciones y la violencia. En todo lo que humanamente es contrario a la misma naturaleza que evite la fatiga y provea más fácilmente las comodidades que la vanidad y la pereza exigen. 


Ser o no ser. 

Estar o no estar. 

Afrontar o no afrontar. 

Siempre en la disyuntiva de cualidades. 

Siempre en el equilibrio constante del bien y del mal. 

Siempre en el cruce de saber si tomas la derecha o la izquierda. 

Es la vida así y así la hemos decidido. 

Sólo hay dos caminos ante todo lo que nos sucede, seguir o no seguir. 

Y por eso antes de que decidas primero piensa, analiza, reconstruye y vuelve a vivir el proyecto de tu vida. Y cuando te caigas en la adversidad, vívela y disfrútala pero no decidas nada todavía.

Saber decidir es el gran debate entre la vida y la muerte. Saber decidir es la puerta a la felicidad eterna o a la condenación eterna.
Sin pretensiones religiosas, el hombre como ser creyente y espiritual. Más que solo materia y emociones, se concentra en las extensiones sobrenaturales de su gnosis intelectual, y busca por la admiración y la curiosidad el camino permanente de la bienaventuranza.

Se abalanza sobre el mundo con ganas de acabarlo pero a la vez con el afán descontrolado de pasar desapercibido. Ignorando lo hermoso y sobre valorando lo pasajero. 

Es el hombre el único interlocutor racional con la naturaleza y ni si quiera se detiene para admirar un atardecer o el simple crecer de las hojas a su alrededor. 

El Hombre se pierde la curiosidad por saber más de las cosas desconocidas, y aumenta su deseo de probar lo prohibido y desagradable. 

Se aferra el ser humano muchas veces, a lo que no es grato ni mensurable, sino al contrario a todo cuanto pueda tener en sí que lo haga experimentar el dolor y el desencanto.

¿Es que el hombre no se cansa de sufrir en vano?





EN QUE DA MORAL CENSURAR A UNA ROSA, Y EN ELLA A SUS SEMEJANTES




Rosa divina que en gentil cultura
eres, con tu fragante sutileza,
magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada a la hermosura.

Amago de la humana arquitectura,
ejemplo de la vana gentileza,
en cuyo ser unió naturaleza
la cuna alegre y triste sepultura.

¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
y luego desmayada y encogida

de tu caduco ser das mustias señas,
con que con docta muerte y necia vida,
viviendo engañas y muriendo enseñas!

Sor Juana Inés de la Cruz...

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